sábado, 14 de septiembre de 2013

Ozono ¿amigo o enemigo?


Debatía con un zoólogo sobre la agresividad o mansedumbre de algunas aves. Sin la menor duda nos produce ternura la imagen de los niños alimentando a pacíficas palomas en las plazas de nuestras ciudades. No sucede lo mismo cuando nos ataca una furiosa oca que defiende con vigor su territorio. La forma de andar de esta ave aparenta torpeza, no obstante se trata de un inteligente animal que los etólogos aseguran que se puede amaestrar. La ambigüedad zoológica me recordó otra, que nada tiene que ver con la biología, sino con la química. Se trata del ozono, beneficioso unas veces, perjudicial otras. 

El ozono atmosférico se encuentra, de forma natural, en la estratosfera, entre los diez y cuarenta kilómetros de altura, siendo máxima su concentración alrededor de los veinticinco. En esta región, los rayos ultravioleta procedentes del Sol reaccionan con el oxígeno produciendo ozono, que destruyen a continuación; se establece así un equilibrio de creación y destrucción en el que se consume la perjudicial radiación, con lo que se impide su paso hacia la superficie terrestre. Desgraciadamente, la presencia de contaminantes producidos por las actividades humanas hacen que la destrucción sea más rápida que la formación. ¿Consecuencia? Se produce un agujero en la capa de ozono.

El ozono también existe en la capa más baja de la atmósfera (en la troposfera); parte procede de la estratosfera, parte de las emisiones naturales y parte de las labores humanas. Se genera mediante reacciones químicas en las que participan la luz, los óxidos de nitrógeno y los compuestos orgánicos volátiles, sustancias que se producen durante la quema de combustibles por los vehículos e industrias. El atribulado ciudadano llama smog fotoquímico a la mezcla de ozono, óxidos de carbono y compuestos orgánicos volátiles, visible como neblina en las ciudades contaminadas. Quizá el lector puntilloso quiera conocer algún dato sobre estos nocivos contaminantes: la Organización Mundial de la Salud recomienda no pasar de cien microgramos de ozono por cada metro cúbico, de media durante ocho horas; en España, especialmente durante el verano, cuando escasea el viento y la lluvia, y son altas la iluminación solar y la temperatura, se sobrepasa habitualmente la cota de doscientos. Y sabemos que una concentración alta de ozono troposférico, durante un período prolongado, perjudica a la vegetación (disminuye la fotosíntesis) y a nuestra salud: irrita los ojos, las vías respiratorias y disminuye la resistencia inmunológica. El amigo se ha convertido en enemigo.

5 comentarios:

C. Armesto dijo...

Estimado amigo

Agujero en la capa de ozono es una metáfora para describir que la concentración de ozono en ciertas partes de la estratosfera ha disminuido mucho.

Cordiales saludos de Epi

C. Armesto dijo...

Estimado amigo

La capa de ozono es una zona de la atmósfera donde el ozono es más abundante de lo normal; por tanto el agujero es una zona donde la concentración de ozono es menor de la normal. Durante la primavera el agujero se produce anualmente en las regiones polares, con más intensidad en la Antártida.

Saludos

C. Armesto dijo...

Estimado amigo

1º La unidad Dobson (DU) es una medida del espesor de la capa de ozono en la estratosfera. La cantidad media de ozono en la atmósfera es 300 DU.
2º En muy poco tiempo la concentración de ozono (medida en la misma época del año y en la Antártida) pasó de 190 UD en 1980, a alrededor de 90 DU en la última década del siglo pasado. En la actualidad el espesor de la capa de ozono antártica se está recuperando pues se alcanzan los 120 DU (los valores oscilan con tendencia al alza).
3º No sucede los mismo en otras regiones terrestres donde la disminución de ozono continúa.

Saludos

C. Armesto dijo...

Estimando amigo

El ozono es un magnífico desinfectante del agua; pero no está demostrado que desinfecte el aire igual de bien: a concentraciones bajas no hay seguridad de que elimine los virus y a concentraciones altas es peligroso para la salud.

Saludos

C. Armesto dijo...

Estimada amiga

1º Los purificadores de aire que contienen un generador de ozono no eliminan del aire las pequeñas partículas desencadenantes del asma. De hecho, pueden empeorarla: el ozono inhalado, incluso en pequeñas cantidades, irrita los pulmones y la garganta.

2º El ozono disimula los olores, por eso el aire parece más limpio.

3º Los purificadores de aire con filtros de partículas eliminan los alérgenos del aire y no generan los problemas del ozono.

Saludos